Los grandes en plena crisis
Ya está, se confirma la explosión, el fútbol argentino ya tiene un nuevo mapa. Central y Estudiantes son los líderes, Vélez y Banfield, los escoltas. Los viejos grandes vienen atrás, devaluados, desconcertados, luchando con sus carencias. Y los más grandes, Boca y River, están hundidos en crisis de finales imprevisibles. Quinta fecha, y los nombres de sus entrenadores están en la efervescencia de todo el ambiente futbolero. Aunque son distintos los casos de Alfio Basile y Néstor Gorosito, claro. El de Boca tiene respaldo pero él mismo puso en duda su continuidad después de la derrota ante Godoy Cruz. Su conducción lleva apenas siete partidos oficiales (cinco por el Apertura y dos por la Sudamericana) y parece una rareza el supuesto portazo, tan apresurado. Gorosito ya estuvo en todo el Clausura y la barranca de River viene de lejos. Los dirigentes lo sostienen porque en poco más de dos meses tienen elecciones y no quieren sumar más desprolijidades. Pipo dice que no se va a ir. Pero el nerviosismo y el ruidoso rechazo de la gente crece tras cada frustración (ya se igualó la peor racha negativa de la historia) y la situación es tensa.
El amago de Basile sorprendió en Boca. Es cierto, la Sudamericana no corre más, la punta está lejos en el Apertura y con ello la participación en la próxima Libertadores parece una pretensión remota. Pero es muy breve el tiempo recorrido. Van sólo tres meses y medio de contrato. Por eso Carlos Bianchi trató de convencerlo para que continuara. También, porque él aprobó su ingreso, y porque sabe que si el Coco se fuera pasaría a ser otra vez el candidato obligado. De todos. Y no quiere dirigir.
¿Pero cuál sería la verdadera razón de la saturación prematura de Basile? El equipo no rinde. Parece gastado. Las salidas de Palacio y de Vargas fueron más impactantes que el ingreso de los refuerzos. El mismo pidió la continuidad de Ibarra. Y por estilo prefiere los jugadores de experiencia. Por eso, quizás, ante las defecciones de algunos de ellos no quiere asumir el papel de verdugo que la situación requiere. Riquelme volvió a lesionarse. Noir necesitará un larga recuperación. Mouche no está listo. El próximo rival es Estudiantes. Y el siguiente, Vélez.
Duró poco la alegría. Si, agazapado, esperaba el laberinto.
Fuente de Información: Clarin.com











