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Boca y River, dos grandes barranca abajo en fútbol de Argentina

Martes, 22 de septiembre de 2009 Fabian Banchiero Sin comentarios

AFP- BUENOS AIRES — Boca Juniors y River Plate, los clubes más populares del fútbol argentino y archirrivales históricos, coinciden en atravesar severas crisis por malos resultados y bajas actuaciones, que pusieron este lunes a sus entrenadores en el ojo del huracán.

Separados por una rivalidad que arrastra casi un siglo, ‘auriazules’ y ‘millonarios’ vienen de ser eliminados prematuramente en la Copa Sudamericana y están lejos de los primeros puestos en el Torneo Apertura del ámbito local.

El domingo, Boca sufrió una dolorosa caída en su estadio de la Bombonera frente a Godoy Cruz por 3-2 después de estar en ventaja (2-1), mientras que River perdió en su visita a Arsenal de Sarandí (1-0), y tanto sus jugadores como el entrenador dejaron la cancha en medio de reprobaciones e insultos.

Boca reúne cinco puntos en cinco fechas, uno más que River, pero ambos están muy lejos del primer puesto del Apertura que comparten Estudiantes y Rosario Central (13).

De manera inesperada, horas después de la derrota ante Godoy Cruz, el entrenador de Boca, Alfio ‘Coco’ Basile, presentó su renuncia ante el manager del club, el ex DT Carlos Bianchi, pero el ‘Virrey’, reconocido como el entrenador más ganador en la historia de Boca, no la aceptó.

“Basile sigue en Boca”, reveló el club azul y oro en su sitio oficial de internet, luego de una reunión de los máximos dirigentes de la entidad la noche del lunes.

“El apoyo que tiene el ‘Coco’ es total. Sin ninguna duda que continúa en Boca”, afirmó José Beraldi, vicepresidente de Boca, al término del encuentro.

Basile, que ganó los cinco torneos que disputó en su primer ciclo al frente de Boca en 2005, había dejado el club xeneize para regresar al seleccionado, pero no le fue bien y renunció de manera indeclinable en octubre pasado, lo que permitió el arribo de Diego Maradona al equipo nacional.

Sin embargo, el comienzo de su segunda fase en Boca estuvo muy por debajo de lo esperado, incluso con la afrenta de no haber ganado ni un partido en la Bombonera, considerada en otros tiempos bastión casi inexpugnable para los visitantes.

El equipo tiene problemas internos por las diferencias entre los líderes Juan Román Riquelme y Martín Palermo, además de presentar desajustes en la defensa y en el ataque.

“Yo quiero que Basile siga siendo nuestro entrenador por mucho tiempo. Los que estamos haciendo las cosas mal somos los jugadores. Y lo venimos haciendo mal desde hace mucho tiempo. Espero que no se vaya”, dijo Riquelme.

El panorama también es complicado en River, donde el DT Néstor Gorosito sigue sin poder encontrar respuestas para salir de un presente negativo, y a quien los hinchas le reclamaron su renuncia tras la caída ante Arsenal, aunque dirigentes ‘millonarios’ quieren que se quede hasta el final del torneo.

“No pienso que Gorosito tenga que dar un paso al costado. Debe seguir hasta diciembre. Aunque es muy difícil entender esta situación. Estos mismos jugadores con algunos refuerzos salieron campeones y después terminaron últimos”, afirmó Domingo Díaz, vicepresidente de River.

Antes del partido con Arsenal, Gorosito dejó en claro las diferencias de comunicación con un plantel que no le responde.

“No les estoy llegando a los jugadores. Ya les hablé de muchas maneras y no puedo”, admitió.

Conductor de River desde fines de 2008, ‘Pipo’ Gorosito nunca pudo terminar de conformar un equipo convincente en su juego, con rendimientos individuales cada vez más bajos, y tampoco bastó el regreso del estelar Ariel ‘Burrito’ Ortega, de lo poco rescatable en esta pobre realidad del club de la banda roja.

Fuente de información: AFP

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Boca y River, dos caídas que hacen ruido

Martes, 22 de septiembre de 2009 Fabian Banchiero Sin comentarios

Por Infobae.com

0297748BSe quedarían sin entrenador en la misma semana, no pelean por la punta del campeonato y quedaron afuera de la Sudamericana. Panorama de un mal momento y de un futuro peor.

 Si Boca y River comparten su historia de grandeza y la dirimen cada fin de semana, ahora coinciden en una caída que hace demasiado ruido: no tienen nada por qué pelear.

La pobreza demostrada en las canchas en las que jugaron durante el presente Apertura y la Sudamericana evidencia un mal momento inocultable.

Claro que entre los dos, el peor de los casos es el de River, que no juega nada, no tiene plantel para aspirar a algo y su entrenador es más que cuestionado por los hinchas. Boca lleva una ventaja en líneas generales: Basile todavía tiene respaldo de la gente y la recuperación futbolística es posible debido a que tiene equipo.

Sin embargo, a Boca no lo acompañan los números por capricho más que por incapacidad, mientras que al “millonario” no se le dan las cosas porque en el fútbol hay que tener un buen equipo para ganar y, sin dar demasiadas vueltas, no lo tiene.

La paciencia de Basile se terminó, pero parece ser más una pelea contra él mismo que versus sus dirigidos.

En el fondo Basile sabe que tiene para seguir peleando pero internamente le embronca que las cosas no se den.

Los errores defensivos que se registraron en sus últimas presentaciones no se corrigen y en líneas generales Boca no es Boca.

Sobre siete partidos disputados, perdió tres, igualó otros tantos y sólo ganó uno. Quedar afuera de la Sudamericana y estar lejos de la Libertadores (11 puntos ahora) es un duro golpe para un equipo que se acostumbró a los títulos internacionales.

Lo de River, en cambio, es distinto: la caída se veía venir. River estaba caído antes de caerse. Los reclamos de Gorosito respecto de la llegada de jugadores no eran en vano y ahora, sin un equipo competitivo, quedó parado como el responsable. Mal parado, podría decirse.

Si hubiese tomado una decisión drástica en el momento justo, “Pipo” hoy no estaría pagando los platos rotos.

Basile, en cambio, cortó por lo sano y prefiere no estirar para evitar llegar a las puertas de la sala de terapia intensiva. Se va y punto. Gorosito, por el contrario, estira la agonía, se gana la bronca de la gente cuando, dando un paso al costado, aliviaría las tensiones que parecen tan moneda corriente en los últimos tiempos riverplatenses.

Fuente de información:  infobae.com

Los grandes en plena crisis

Martes, 22 de septiembre de 2009 Fabian Banchiero Sin comentarios
Por: Horacio Pagani

Ya está, se confirma la explosión, el fútbol argentino ya tiene un nuevo mapa. Central y Estudiantes son los líderes, Vélez y Banfield, los escoltas. Los viejos grandes vienen atrás, devaluados, desconcertados, luchando con sus carencias. Y los más grandes, Boca y River, están hundidos en crisis de finales imprevisibles. Quinta fecha, y los nombres de sus entrenadores están en la efervescencia de todo el ambiente futbolero. Aunque son distintos los casos de Alfio Basile y Néstor Gorosito, claro. El de Boca tiene respaldo pero él mismo puso en duda su continuidad después de la derrota ante Godoy Cruz. Su conducción lleva apenas siete partidos oficiales (cinco por el Apertura y dos por la Sudamericana) y parece una rareza el supuesto portazo, tan apresurado. Gorosito ya estuvo en todo el Clausura y la barranca de River viene de lejos. Los dirigentes lo sostienen porque en poco más de dos meses tienen elecciones y no quieren sumar más desprolijidades. Pipo dice que no se va a ir. Pero el nerviosismo y el ruidoso rechazo de la gente crece tras cada frustración (ya se igualó la peor racha negativa de la historia) y la situación es tensa.

El amago de Basile sorprendió en Boca. Es cierto, la Sudamericana no corre más, la punta está lejos en el Apertura y con ello la participación en la próxima Libertadores parece una pretensión remota. Pero es muy breve el tiempo recorrido. Van sólo tres meses y medio de contrato. Por eso Carlos Bianchi trató de convencerlo para que continuara. También, porque él aprobó su ingreso, y porque sabe que si el Coco se fuera pasaría a ser otra vez el candidato obligado. De todos. Y no quiere dirigir.

¿Pero cuál sería la verdadera razón de la saturación prematura de Basile? El equipo no rinde. Parece gastado. Las salidas de Palacio y de Vargas fueron más impactantes que el ingreso de los refuerzos. El mismo pidió la continuidad de Ibarra. Y por estilo prefiere los jugadores de experiencia. Por eso, quizás, ante las defecciones de algunos de ellos no quiere asumir el papel de verdugo que la situación requiere. Riquelme volvió a lesionarse. Noir necesitará un larga recuperación. Mouche no está listo. El próximo rival es Estudiantes. Y el siguiente, Vélez.

Duró poco la alegría. Si, agazapado, esperaba el laberinto.

Fuente de Información: Clarin.com